viernes, 9 de noviembre de 2012

TE INVITO A LEERME... UN SALUDO.

Me descubro a cada instante, a cada paso me doy cuenta que muere un poco mi pasado y mi futuro se gesta como una nueva revelación, una nueva catarsis, una maraña de emociones que pronto se olvidaran para dar paso a otro sobresalto.








LA LOCURA DEL CAPITÁN CHAMOY




Primera parte del Capitán Chamoy

Jajajajajajajaja… jajajajajaja –Y tronó el cielo, también la luz del día se hizo más tenue y la risa del Capitán Chamoy lleno de locura los ecos del inmenso espacio. Seria coincidencia o las fuerzas sobrenaturales actuaron en ese preciso instante, pero así sucedió.

Los tiempos han cambiado, la forma de vida y la convivencia social también. Aunque todas las cosas cambian a veces es más difícil adaptarse a unas que a otras.

También antes mataban a muchas personas y no daba tanto espanto ni terror al ver a un descuartizado por aquí y otro por allá, según dicen los abuelos, que todos ya sabían que eran las consecuencias de las guerras, un país se enfrentaba a otro por las mismas razones que ahora los narcos o las bandas de delincuentes, y esto era la apropiación territorial para que un cierto número de personas hagan con ello lo que se les antoje o lo que mejor le convenga.

Gracias a estos cambios que nuestro bendito país sufre, cierto día aparece en escena el no conocido y pronto afamado Capitán Chamoy; para dar combate a nuestro violento modo de vida y servir de ejemplo guerrillero a las fuerzas armadas que nos protegen y no hacen nada para darle tranquilidad a nuestra vida cotidiana en este bendito país.

La locura se manifiesta en diferentes facetas a través de la personalidad de cada ser. Todos tenemos algo de locos. Unos somos un poco más locos que otros. Y las locuras que hacemos suelen tener también ciertas facetas.

La locura del capitán Chamoy era más extrema, más sicodélica, una locura maníaca y sobrenatural que le daba el poder para planear y atreverse a hacer cosas que una persona normal no aria.


LA PRIMERA HISTORIA DEL CAPITÁN CHAMOY

“La estampida”

Llegaron a un barrio bajo y polvoriento del puerto de Acapulco dos camionetas de lujo, a bordo cuatro personas en cada una de ellas. La gente que los alcanzo a ver dicen que llevaban armas largas. Ni tontos ni perezosos los colonos cerraron puertas y ventanas, se escondieron abajo, arriba y hasta en los rincones de los paredones, en los matorrales se tiraron al monte mientras los veían pasar.

Como las calles son bastante estrechas y llenas de pozas iban a tumbos. Llegaron a una casa y con tremenda violencia se bajaron de sus trocas y arremetieron a patadas la puerta de la vivienda, tratando de meter a una de las camionetas al dueño de la casa, quien se revolvía como víbora en el trayecto.

El Capitán Chamoy escondido en la parte alta de un paredón de tierra llena de hierba los veía desde que llegaron. Sabia de ese tipo de personas y prefería ser más prudente y efectivo. Cuando todos estaban distraídos encendió la mecha, ya prevista en un tubo de bronce que contenía unas palometas gigantes para épocas festivas. Corrió la llama hacia la izquierda y otra hacia la derecha y otra más hacia más abajo y casi consecutivamente se dejó oír en todo el barrio un estruendo igual al de los truenos del cielo cuando chuchito está enojado. Los gritos y el alboroto se alzaron por todos lados.

El tiroteo comenzó a diestra y siniestra sin saber por dónde estaba el enemigo, olvidando al dueño de la casa, alzaron polvo y desaparecieron de aquel barrio de Acapulco.

Jajajajajajajaja… jajajajajaja –Y tronó el cielo, también la luz del día se hizo más tenue y la risa del capitán Chamoy lleno de locura los ecos del inmenso espacio.


© abellcross




Desde la profundidad de mis silencios...
                              En el infinito y oculto misterio te asomas,
                                                            ...para decirme que me espere...
                                                                            Que la noche es corta... Que no deje de soñar...








LA LLAMADA


Esperaba la llamada desde hace horas… La llamada no llego.

Llego la noche y luego un nuevo día.

Ella apresura el paso y la desesperación la alcanza, la enreda, la siente en sus pies, sube por sus piernas, se retuerce ella, junto con su cuerpo amordazado, poco a poco sin fuerza, sin aliento, sin ánimos.
Sin ánimos se tambalea por la ascera, al infinito de la oscuridad.

En la oscuridad suena su auricular, riiiiiiiiimmmmm… riiiiimmmmmm…

Una chispa se enciende dentro de sus pupilas y la vida sigue rebotando de un lado para otro.

© abellcross